El proyecto de una iglesia evangélica de Florida (EE UU) de quemar ejemplares del Corán el sábado que viene en recuerdo de los atentados terroristas del 11-S ha despertado las críticas de la Unión Europea. Tanto que la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, ha señalado que hay que "respetar todas las creencias religiosas". "Condemanos claramente" este proyecto, manifestó ante la prensa.
El pastor Jones, en una entrevista para la CNN, sostuvo que Estados Unidos se "enfrenta un enemigo con el cual no se puede dialogar". "Es un enemigo al que debe mostrársele fuerza", añadió Jones quien dirige esa iglesia cristiana con sede en Gainesville, Florida.
Jones añadió que la acción "no es ni un acto de amor ni un acto de odio sino una advertencia sobre la amenaza que representa Islam", agregando que ha decidido declarar el 11 de septiembre como "el día internacional de quemar un Corán".
La Unión Europea no dijo nada cuando los atacados son cristianos
En Europa se producen a diario exposiciones "artísticas" donde se injuria la inconografía cristiana como sucedió hace un mes en España, o el pasado Junio en Italia.
La visita de Benedicto XVI a Inglaterra ha generado ríos de tinta en los tablones sensacionalistas británicos donde se mofan diariamente de los católicos. Por no hablar de los autobuses ateos o los recientes ataques hacia la Iglesia y sus fieles por los casos de pederastía.
La gira musical de Madonna por Europa, donde imitaba a Jesucristo, originó grandes quejas y manifestaciones, en especial por los cristianos ortodoxos, sin que la UE se pronunciase sobre el suceso.
Pero ahora que el atacado es el islám, y que dichos ataques se producen en un país que ni siquiera es europeo, la UE no ha dudado en lanzar públicamente una condena.
¿Y los cristianos agredidos diariamente en Paquistán, Irán o China? ¿Tendrán el mismo apoyo de la UE que el islam?
















