Monseñor Rouco Varela, Cardenal Arzobispo de Madrid, y Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid, firmaron el martes un acuerdo de colaboración para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se celebrará en Madrid entre el 16 y el 21 de agosto de 2011. Mediante este convenio, el Gobierno regional se compromete a facilitar la acogida, movilidad, seguridad y atención sanitaria de los participantes en el evento, estableciéndose una estrecha colaboración con los organizadores de la JMJ. Tanto Esperanza Aguirre como Monseñor Rouco han señalado la importancia de esta cooperación para el éxito de la Jornada.
El acuerdo se firmó en la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid, situada en la Puerta del Sol, en presencia de Francisco Granados, Consejero de Presidencia, Justicia e Interior, y José Ignacio Echeverría, Consejero de Transportes e Infraestructuras. De este modo, el Arzobispado de Madrid y el Gobierno regional tratarán de hacer frente conjuntamente a algunas de las principales dificultades de la JMJ a las que Monseñor Rouco se refirió a finales de marzo durante su visita a la Universidad CEU San Pablo, tal como informó en aquel momento La Esfera Digital: la necesidad de voluntarios, el alojamiento de cerca de un millón de jóvenes, y el transporte de éstos por Madrid durante los días que dure la Jornada.
Por medio de este convenio, la Administración autonómica madrileña queda implicada en la organización de la JMJ 2011, aportando principalmente los abonos de transporte turístico necesarios para los peregrinos, así como plazas en albergues, colegios mayores e institutos de titularidad pública para su alojamiento. Otras áreas en las que se establece la participación de la Comunidad son las de sanidad y seguridad, en las que se pone especial atención “para cubrir las contingencias que se puedan dar”.
La Comunidad de Madrid garantiza de este modo que todos los asistentes a la Jornada dispongan de todos los servicios básicos de la región. Pero además, se compromete también a apoyar y dar formación a los voluntarios de la JMJ, cuya importante labor fue reconocida por Esperanza Aguirre, y a los que va a proporcionar cursos sobre primeros auxilios, radiotransmisiones y manipulación de alimentos. La Administración autonómica planea también programar actos culturales complementarios, promover en los centros culturales actividades para dar a conocer la cultura española entre los peregrinos, y ceder espacios públicos para la celebración del Festival de la Juventud.
Durante la comparecencia con motivo de la firma del acuerdo, Esperanza Aguirre manifestó su deseo de que la JMJ de 2011 sea “la mejor organizada de la historia”, y aseguró que pondrá a disposición de sus organizadores todo lo necesario para ello. “Vamos a prepararnos para recibir a los jóvenes lo mejor posible”, señaló. Habló asimismo del honor que supone para Madrid acoger este gran evento, que convertirá a la ciudad en “el centro de interés de la Cristiandad”. Añadió que, aunque no es seguro que cuando se celebre la Jornada ella siga siendo Presidenta de la Comunidad de Madrid, dado que las elecciones autonómicas se celebrarán en mayo del año próximo, el convenio firmado garantizará la implicación de la Comunidad, con independencia de quién la presida.
Por su parte, Monseñor Rouco afirmó que durante la celebración de la JMJ “Madrid se convertirá en la capital del mundo joven”, y se mostró satisfecho con este acuerdo que, según dijo, “nos va a facilitar la preparación y el desarrollo de la Jornada para que sea un éxito”.
Pero no sólo la Comunidad de Madrid está implicada en la organización de la Jornada, sino que también lo están el Gobierno y el Ayuntamiento de Madrid. Las tres administraciones públicas forman parte de la Comisión Mixta para la JMJ 2011, si bien ninguna de ellas contribuye económicamente, pues la JMJ se financia exclusivamente mediante las aportaciones de los participantes y de las empresas patrocinadoras.
















