El 60 por ciento de la población se opone a la idea de construir una mezquita a doscientos metros de la zona cero. Ésta ha sido la conclusión de una encuesta reciente del Siena Research Institute. Los republicanos, encabezados por Sarah Palin, han calificado de “provocación" este proyecto de 100 millones de dólares, a punto de cumplirse el noveno aniversario de la masacre del 11-S.¿Libertad de religión o una provocación?
Michael Bloomberg, el alcalde neoyorkino, ex candidato por el Partido Republicano y judío de origen, ha mostrado su apoyo al controvertido proyecto en nombre de la “libertad de religión”. Bloomberg ha hecho así un llamamiento a la “tolerancia de los ciudadanos” apoyando que “Nueva Cork ha sido, es y será la ciudad más libre del mundo”.
Además, el alcalde ha estimado que no cree que “el Gobierno tenga que decir a la gente dónde se puede rezar y dónde pueden construir sus casas de oración” ya que “si en ese solar se construyera una sinagoga o una iglesia, nadie armaría este revuelo”; y ha sentenciado que “los musulmanes tienen también su derecho”. Por su parte, los familiares de las víctimas del atentado terrorista del 11-S han amenazado con utilizar las armas necesarias para bloquear este proyecto.
Con el visto bueno para iniciar las obras
En el lugar de la Old Burlington Coat Factory, se comenzarán las obras de construcción del centro islámico más “moderno” de Nueva York. Así, la Comisión de Edificios Históricos ha dado el visto bueno al derribo de la fábrica, donde el magnate de origen árabe, Sharif El-Gamal está decidido a construir la mezquita.
Por su parte, los estadounidenses reticentes a la nueva construcción, interrumpieron varias veces la reunión que hace unos días convocó la Comisión al grito de “¡No al monumento de los terroristas!” y “¡llevaos la Megamezquita a otra parte!”.
Falta por recaudar dinero para la construcción
Sin embargo, todavía será necesario recaudar 100 millones de dólares para cubrir el presupuesto inicial de la construcción del centro religioso. El-Gamal aspira a cubrir buena parte de los fondos mediante donaciones privadas, lo que podría hacer sospechar de las fuentes de financiación.
















