Hace unos días, empezaron a circular por twitter una serie de fotografías en las que aparecía el sindicalista Cándido Méndez luciendo en su muñeca, sin ningún tipo de pudor, una serie de relojes suizos de lujo, cuyo precio no baja de los 6.000 euros cada uno.Poco después varios blogs y periodistas empezaron a hacerse "eco" y a publicar estas fotografías en sus webs, que hicieron "arder" las redes sociales con comentarios críticos con las onerosas aficiones del sindicalista Méndez.
El Rolex Submariner
Esta pequeña joya de la relojería suiza cuesta, precio venta público, en una joyería de Vitoria 6.485 euritos del ala. Una nadería, cualquier padre de familia puede comprarse uno a poco que se sacrifique un par de meses quitándose del bar y de la tragaperras.
El Maurice Lacroix Globe Cronograph
Seguimos con otra marca de postín: Maurice Lacroix, relojero zuriqués que viste las muñecas de gente muy especial como el tenista Roger Federer, suizo, por cierto, de ahí que, entre los aficionados al tenis, se le conozca como The swiss watch. Cándido, que de precisión va sobrado, no merece menos, de manera que se nos ha agenciado un Globe Cronograph en negro y plata con tres esferas y una cuarta a modo de mapamundi. La pregunta, ¿por cuánto sale el caprichito cronométrico del Barbas?
Barato, por menos de 6.000 euros. Si uno es mirado con el gasto y, en lugar de comprar en la relojería, busca gangas por internet, puede encontrar el Globe Cronograph por menos de 3.000 pavos. En este foro de compraventa de relojes entre particulares (que Montoro haga algo, rápido, que estos desalmados seguro que están vendiendo en negro y luego Hacienda no ve un céntimo y a ver de qué van a comer Cándido & Friends) se puede comprar a uno de los foreros por la módica cantidad de 2.350 euros. Eso, claro, porque el vendedor anda muy apurado (la crisis tal vez) y quiere quitárselo de encima ya. El precio venta público del cronómetro es, según nos informa, de 4.700 euros.
El Raymond Weil Tradition
Raymond Weil es una casa relojera ginebrina muy popular entre los aficionados porque hace relojes suizos de buena calidad y bastante pintones a precios razonables (relativamente, claro). A Cándido, nuestro Cándido, ese hombre todo barba que se desvive por los trabajadores, le encantan los Raymond Weil, lo que demuestra que es un hombre del pueblo que sabe sintonizar con los gustos del currela que se pirra por los relojes de marca.
Aquí hay dos misterios por resolver. El primero averiguar cómo un reloj de esta categoría reservado a empleados de la aseguradora terminó en la amorcillada muñeca candidiana. El segundo saber cuánto cuesta. Lo primero lo desconozco y me temo que sólo el propio Cándido podrá poner luz en las tinieblas. Lo segundo es fácil, basta con encomendarse a San Google y voilà.
Sí, exacto, han leído bien, 780 euretes en Ayala 46, aunque de segunda mano puede ser suyo por sólo 465 euros de nada.
El Raymond Weil Parsifal
En Ayala 46 podemos encontrar (también a un precio irresistiblemente rebajado) la siguiente pieza de la colección de Cándido o, más propiamente, el Cándido, vanguardia de la clase obrera. Se trata del Raymond Weil Parsifal, un modelo clásico de aquella casa cuyo precio suele rondar los mil euros. Aunque si sabemos buscar lo podemos encontrar por algo menos, por 750 euros, como aquí. Algo más del Salario Mínimo Interprofesional, para que no se queje el obreraje, que, gracias a la Ugeté, con sueldo y medio y quitándose de comer ya puede estar a la altura relojera del capo Méndez.

















Caraduras!!... iros a llorar a otro sitio!!