Alrededor de dos millones de musulmanes comienzan a partir este miércoles en España el Ramadán, uno de los cinco preceptos del islam que supone la prohibición de comer, beber y mantener relaciones sexuales mientras haya luz solar.Este año, el mes de Ramadán, ha caído en pleno verano. Eso tiene implicaciones: al ser los días más largos, el ayuno tiene una duración mayor y el esfuerzo físico más exigente.
La exigencia física del ayuno ha llevado a algunos empresarios agrícolas catalanes a hacer firmar a los temporeros musulmanes un documento en el que les eximen -a los empresarios- de cualquier responsabilidad mientras trabajan en la recogida de fruta.
En este sentido, los islámicos de España han solicitado que los musulmanes que lo pidan, incluyendo a los irregulares- "puedan solicitar concluir su jornada laboral una hora antes de la puesta de sol durante el mes de Ramadán o cambiar su jornada laboral por una más favorable para el cumplimiento del ramadán".
En España, según el presidente de la Junta Islámica, la población musulmana oscila entre los 1,5 millones y los 2 millones, si se tiene en cuenta a los inmigrantes que están en el país de forma irregular y de éstos, unos 200.000 están en Andalucía.
















