El Parlamento de Cataluña ha aprobado la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para prohíbir las corridas de toros en dicha comunidad autónoma. La propuesta ha salido adelante con 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones.
Esquerra e Iniciativa han votado en bloque en contra de las corridas mientras que CiU y PSC se escudaron en la libertad de voto. A tenor del resultado, está claro que muchos de los diputados de ambos grupos han optado por la prohibición.
Se trata de un intento de desespañolización simbólica, una maniobra de independentismo virtual, un golpe a la identidad común, como dice Boadella.
Como subraya I. Camacho en ABC -"Se trata de la libertad"-, es un pulso político mal disfrazado de buenismo ecologista.
La demanda abolicionista ha prosperado hasta el final por el carácter de seña cultural española que tiene la lidia en el imaginario colectivo; lo que hoy se va a votar en el Parlamento catalán no es la simple prohibición de un espectáculo más o menos discutido sino la amputación política y social de un rasgo de la identidad de España.

Y si en realidad lo que se esta votando es la "dignidad" del animal nunca usaria la palabra prohibición, en todo caso que hagan como en Portugal y no se mate al toro al final de la corrida. Aunque bueno, ya puestos a pensar en los animales, ¿es "digno" mantener al ganado estabulado, a traves de procesos denigrantes de engorde?