
Benigno Blanco, Presidente del
Foro Español de la Familia, ha participado en la organización de algunas de las movilizaciones sociales más importantes de las dos últimas legislaturas. Ha alzado públicamente su voz para oponerse al matrimonio homosexual y a la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Ahora acaba de jugar un papel fundamental en la campaña contra la nueva ley del aborto, y nos ofrece, en exclusiva para La Esfera Digital, sus años de experiencia en la defensa de los valores esenciales.
P. ¿Por qué rechaza la ley que modifica la regulación del aborto?
R. Porque me parece intrínsecamente injusta. No trata al niño no nacido como lo que es, un ser humano, sino como una cosa sin valor. Tampoco afronta los problemas que plantea el aborto: la banalización del respeto a la vida del no nacido y el abandono de la mujer ante los problemas del embarazo. No protege ni al niño ni a la madre.
P. Aprobada la ley, ¿qué vías de actuación les quedan a los antiabortistas?
R. Ante la ley no podemos hacer nada. Ya está más allá de nosotros. Lo que sí está en nuestras manos es hablar bien de la vida, ayudar a que se vea al niño y ocuparnos de que no haya abortos concretos mediante el apoyo a la mujer embarazada.
P. ¿Todavía es posible una marcha atrás en el proceso de legalización del aborto?
R. Por supuesto. La historia nos demuestra que cada generación se acostumbra a la bestialidad de su época. Pero la próxima generación nos considerará unos animales por esto. Si hemos acabado con la esclavitud y con la tortura, acabaremos con el aborto.
P. Entonces, ¿nosotros no lo veremos, pero nuestros hijos sí?
R. Yo no soy profeta, pero cuando miro el mundo actual veo que ya ha empezado el reflujo de la cultura de la muerte. Aunque la tendencia no está aún consolidada, en muchos países se están aprobando leyes cada vez más restrictivas del aborto.
P. La manifestación del 17 de octubre en Madrid, ¿fue un primer hito en ese proceso?
R. Algún día esa manifestación será citada como el punto de no retorno de la recuperación de la cultura de la vida. En España había caído una capa de silencio sobre el tema del aborto, y ahora hemos conseguido que se vuelva a hablar de ello.
P. En el manifiesto que leyó usted aquel día pidió a los políticos que escucharan el clamor de la calle, y sin embargo la ley ha seguido adelante.
R. Yo no soy ingenuo, ya sabía que no me iban a hacer caso. Sé cuál es la composición del Parlamento. Pero creo que los políticos han cometido un inmenso error, y a lo mejor se dan cuenta dentro de unos años. Ahora es la sociedad la que tiene que dar la batalla.
P. También se manifestó usted contra la ley del matrimonio homosexual, ¿por qué?
R. Esta ley ha eliminado la regulación jurídica del matrimonio en nuestro país. Ahora tenemos un contrato entre dos adultos que no sabemos para qué es. No nos opusimos a la ley para perjudicar a los homosexuales, sino para defender el matrimonio.
P. El Foro se opone a la Educación para la Ciudadanía, ¿cómo actúan en este ámbito?
R. Primero hicimos una campaña de información y denunciamos que esta asignatura atenta contra la libertad de los padres para educar a sus hijos en los temas morales. Luego propusimos la objeción de conciencia, pero el Tribunal Supremo nos ha cerrado esa vía. Ahora estamos recurriendo ante el Constitucional, y mientras, animamos a los padres a estar muy atentos a la enseñanza que reciben sus hijos en la escuela.
P. ¿Qué le parece la postura del Gobierno en materia de educación sexual?
R. En España no se está respetando la óptica de las familias en este campo. Los ministerios de Sanidad e Igualdad ya han decidido que van a imponer en la escuela su visión de la sexualidad, que trata la promiscuidad como algo muy positivo.
“Europa se está suicidando”
Cuando se le pregunta si cree que la familia está siendo atacada, Benigno Blanco responde que sí. Afirma que esta institución ha existido siempre y se ha visto como algo bueno para la sociedad. Pero algunas ideologías contemporáneas la ponen en cuestión, y se lleva a cabo un ataque ideológico que se traduce en iniciativas políticas ofensivas.
Sin embargo, está convencido de que sin ella la sociedad desaparecería. Considera que su fracaso es uno de los problemas fundamentales del mundo desarrollado. “Europa”, dice, “es una sociedad que se está suicidando, porque no tenemos niños”. Por eso, propone realizar un esfuerzo honesto para “hacer familia”, reivindicando la singularidad del matrimonio, la apertura a la vida y el derecho de los padres a educar a sus hijos. “Si viviésemos en el siglo XVIII habría que reivindicar otras cosas, pero los problemas del siglo XXI son esos”.
Irene Rodríguez-Ynyesto Sánchez
hace falta mas lucha, mas manifestaciones, más activismo, más medios de comunicación, más valores y más unión entre los que defendemos estos valores! ánimo al foro!